Publicada By  ramolva - Educacion, Empresa, Política, Social    

Todas las medidas que está tomando el gobierno al respecto de la educación universitaria, son para ahorrarse dinero, no para aumentar la productividad ni la calidad en la educación. No voy a hacer una huelga de un único día para que, encima, el estado se ahorre 100€ de mi nómina. No quiero que me acusen de colaboracionista. Bastante me han quitado ya como para encima tener que darles voluntariamente mi dinero.

Voy a ser coherente con las nuevas directrices que me marca mi compañía. En este caso, la consellería de educación. Voy a dedicarme sólo a investigar y a impartir la docencia que me toque. No pienso aceptar ninguna responsabilidad de gestión: dirección de departamento, escuela, servicios de la universidad,….Reivindico desde aquí un alzamiento tranquilo contra la burocracia que aplasta al profesorado y le impide desarrollar sus labores docentes y de investigación con la productividad que nos exige el gobierno. Que contraten profesionales que se encarguen de ello. Seguro que les sale más barato que dedicar profesores a ello, incluso con el nuevo coste por hora

Cualquier cosa que no vaya encaminada a obtener un sexenio de investigación no me resulta rentable. Voy a reducir al mínimo mi dedicación docente y voy a concentrar todo lo que pueda en investigación.

Subir de 22 créditos a 32 significa un incremento de la productividad del 45% de repente. En buena lógica, esta devaluación del 45% debería aplicarse también a todos los descuentos en créditos docentes que ofrece la universidad por realizar diferentes gestiones internas: pertenencia a comisiones, dirección de proyectos fin de carrera o tesinas, etc., etc. Pues bien, no sólo no se ha aplicado sino que además disminuirá su valor habida cuenta del recorte presupuestario. Por lo tanto, el valor real de la medida supera el 50% de incremento de productividad de bien largo. Eso significa que ahora, para cualquier pertenencia a cualquier comisión que antes hacía por la cara, ahora tendrán que comenzar a pagar créditos como hacen con los consejeros delegados que acuden a las comisiones cada vez que éstas se realizan.

El precio de mi tiempo de repente va a cobrar un valor tremendo ya que ahora vale un 50% más. No voy a mover un dedo por nada que no me lleve a conseguir el sexenio a no ser que me paguen en  créditos que me compensen invertir cierto tiempo en ello.

Daré a las cosas el valor que me digan desde la dirección de mi empresa:

  1. Las convocatorias de los exámenes de las asignaturas en extinción de los planes antiguos anteriores a Bolonia se hacen a coste cero. Por lo tanto, el tiempo que pienso dedicarle, coherentemente con las directrices de mi empresa es el mínimo imprescindible. A saber: examen de tipo test de años anteriores. Cambia sólo la fecha de la cabecera.
  2. Cargos de gestión de la universidad. Ninguno. No es obligatorio aceptarlos.
  3. Proyectos fin de carrera y tesinas orientados siempre hacia la investigación y la obtención de sexenios. Cualquier otra cosa que sea de utilidad para el alumno o que el alumno proponga queda automáticamente descartada.
  4. No pertenecer a ninguna comisión de coordinación de asignaturas, pertenencia a comisiones de seguimiento o mejora de la docencia que no tengan correspondencia con ningún crédito de holgura. Caso de que tengan algún reconocimiento, se aplicará la regla de 25h por crédito reconocido y se hará lo que de tiempo en esas 25h. Ni una más. Aunque vea oportunidades tremendas, si no da tiempo, se quedarán en el tintero. Sigamos el objetivo: el sexenio.

Be water my friend.

14 mayo, 2012
 
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